18 marzo 2010

Marie Curie


Maria Slodowska nació en Polonia, en 1867. Sus padres Bronsilwa Boguska y Wladyslaw Sklodowska eran amantes del conocimiento. La madre era pianista, cantante y profesora de música, y el padre era profesor de matemáticas y física.

La niña asombraba a todos con su inteligencia y memoria, y desde muy jove demostró sus capacidades. Terminó la secundaria con honores y a sus dieciocho años trabajó como institutriz, pero a los veinticuatro se fue a París a estudiar y en 1891 fue admitida en la Sorbona, donde sería la primera mujer que enseñaría en este prestigioso centro de estudios.

Aunque su vida fue de muchas privaciones, nunca se detuvo ni perdió la energía que tenía para sus investigaciones. En 1894, conoce al físico Pierre Curie, quien daba clases en la Universidad de Paris, y se convertiría en su esposo y compañero en todo.

Esta pareja significaría para el mundo un gran adelanto por sus descubrimientos. Iniciaron su trabajo con el objetivo de conocer con más profundidad las sustancias radioactivas, y pronto descubrieron que el mineral uranio contenía más radioactividad de la que se creía, lo cual parecía inexplicable. En su búsqueda por la radioactividad descubrieron dos de los elementos más radioactivos que hay, el Radio y el Polonio. Fue por este hallazgo que la pareja recibió el premio Nobel en 1903. Este premio fue compartido con Antoine Henri Bacquerel, físico francés, pues éste había descubierto la radioactividad natural. Este mismo año, recibió su Doctorado en Ciencias.

Tuvo dos hijas, pero a pesar de eso su trabajo nunca perdió importancia. En 1906, su marido, Pierre, debilitado por los efectos de la exposición excesiva a la radiación, murió tras ser atropellado. Marie continuó con mayor dedicación y tenacidad sus investigaciones, y en 1911 se ganó el segundo Nobel por aislar el radio y estudiar sus propiedades químicas.

Tres años después, esta gran mujer ayuda a la Fundación del Instituto del Radio en Paris, y se convirtió en la directora de éste. Cuando estalla la I Guerra Mundial, Madame Curie estaba segura que los rayos X serían un gran avance médico así como que podrían funcionar para localizar las balas en los pacientes. Para no mover a los heridos, ella inventó camiones con rayos X y entrenó a 150 enfermeras, para que aplicaran sus conocimientos. Así nacieron las radiografías.

Mientras tanto su hija trabajaba en el Instituto de Radio de Paris, convirtiéndose en el más importante a nivel mundial, en lo que respecta a estudios químicos y físicos. A partir de 1922, Marie se dedicó a analizar y explorar las posibilidades médicas del radio.

Sus habilidades ya eran de renombre internacional, y viajó por todo el mundo para dar conferencias sobre el radio. En Estados Unidos fue presentada con grandes honores, y fundaron la Fundación Curie y el Instituto de Radio. Por la misma época fue nombrada miembro de la Comisión Internacional para la Cooperación Intelectual, por la Liga de las Naciones.

Cuando esta magnífica y brillante mujer cumplió 67 años, murió de leucemia, causada probablemente por la sobre exposición a altos niveles de radiación, durante sus trabajos y estudios. Después de su muerte, en su honor, el Instituto del Radio se convirtió en el Instituto Curie.

La leucemia es el cáncer más común en la infancia, pero afortunadamente hoy en día, gracias a un trasplante de médula ósea, se salvan muchas vidas. A Josep Carreras también hay que tenerle en cuenta hablando sobre esta enfermedad, porque gracias a él y por supuesto, a su fundación, muchas personas, pueden contar su experiencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario